Mindfulness con la comida

Mindfulness con la comida

 Solo tienes que coger un pequeño alimento como una pasa, un gajo de mandarina, un trocito de chocolate… ¿Lo tienes?

¡Pues comenzamos!

  1. Toma una posición neutra

Siéntate en una posición cómoda en la que tengas ambos pies apoyados sobre el suelo. Puedes comenzar dándote un espacio, haciendo varias respiraciones conscientes que te permitan conectar con las sensaciones de la respiración en tu cuerpo.

  1. Abandona todas tus expectativas y ábrete a la experiencia como la primera vez

Te propongo que dejes a un lado todo aquello que sabes sobre la cosa (ya no es un alimento) que tienes en tu mano. La propuesta que te lanzo es ponerte en la piel de un cazador recolector. Has salido a recoger comida y en tu camino te encuentras esta cosa, algo que no has visto, ni has probado jamás.

Escucha tu cuerpo:

  1. Llevando la atención a través de tus sentidos

En estos momentos de la Historia no hay investigaciones sobre lo que puedes o no puedes comer. Simplemente tienes contigo tu cuerpo y tus sentidos, son lo único que en estos momentos te puede ayudar a explorar esto que acabas de encontrar, para determinar si lo comerás o no. Como todo animal, has llegado hasta aquí gracias a tu sabiduría, seleccionada por años de evolución, así que sientes que puedes depositar tu confianza en él.

  1. Lleva tu atención a lo que ves

Decides tomarte tu tiempo para explorarlo con curiosidad a través de la vista. Recuerda que nunca antes has visto algo parecido. ¿Qué ven tus ojos? Observa los colores, cada matiz del brillo, de la forma, la superficie… ¿Has explorado qué sucede al mirarlo al trasluz? Observa qué sensaciones transmite esta cosa a través de tu vista.

  1. Lleva tu atención a lo que hueles

A continuación, pasas a explorarlo a través del olfato. Cierras los ojos, para que no interrumpan el canal olfativo, y lo acercas a tu nariz. Observa con atención y curiosidad cómo es ese olor que se despliega ante ti. ¿Puedes apreciar si es diferente durante la inspiración y la espiración? ¿Quizá un olor más intenso durante la inspiración y más leve durante la espiración? ¿Hay algo dentro de ti que se despierte al oler esta cosa? ¿Qué sensaciones aparecen?

  1. Lleva tu atención a tu boca

Eliges dar un paso más allá y explorarlo a través de tu boca. Pósalo encima de tu lengua, sin masticarlo. Desde ahí, atiende a las sensaciones que proceden de tu boca, ¿puedes sentir su textura? ¿su temperatura? ¿y su sabor? Simplemente observa qué sucede al tenerlo en tu boca, sin masticar. ¿Hay algún cambio o sensación en tu cuerpo? Aquello que observes está bien; incluso si no percibes nada, observa cómo es la sensación de no percibir nada.

En el siguiente paso, llévalo hacia tus muelas y muerde de forma consciente atendiendo a cómo cambian las sensaciones en tu boca. ¿Cómo es ese sabor?¿En qué zonas de tu lengua puedes sentirlo? ¿Es la misma experiencia que tenías al mantenerlo sobre tu lengua? Permite seguir atendiendo con curiosidad a todo lo que sucede mientras continúas mordiéndolo y pasándolo por toda tu boca. A medida que sientes que se va deshaciendo, puedes comenzar a tragarlo, llevando tu atención a la sensación de tragar. Observando cómo poco a poco va bajando por el tubo digestivo hasta llegar a tu estómago. ¿Puedes sentirlo? ¿Cómo se siente tu estómago al recibir este alimento? ¿Ha cambiado tu estado de saciedad?

¿Qué impacto puede tener en tu día a día?

Ahora que has terminado la práctica, te propongo que te hagas estas preguntas, de una en una y sin prisa:

¿Qué sensaciones físicas he experimentado?

¿Qué diferencias con respecto a mi forma de comer habitual?

¿Cómo podría ayudarme esto en mi día a día?

En ocasiones podemos conducir trayectos habituales “en piloto automático” sin ser realmente conscientes de lo que estamos haciendo, incluso del camino que estamos tomando. Del mismo modo, podemos no estar realmente presente, momento a momento, durante gran parte de nuestras vidas, en las cuales el comer se vuelve uno de los actos más automáticos.

En el modo automático, no solo no disfrutamos de la experiencia, sino que es más probable que seamos “dirigidos” por patrones ya aprendidos, que nos hacen esclavos de nuestras reacciones ante pensamientos, sensaciones, emociones y situaciones determinadas.

Mindfulness proporciona esa pausa y espacios de consciencia que te permite salir de ese piloto automático y saborear el momento a momento, de lo que ocurre dentro y fuera de tu boca. Te permite comenzar una vida más libre, a partir de ser conscientes de lo que sucede en tu mente · cuerpo · corazón.

Autora: Edurne

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Muchas gracias.

Delfí Vives. Director Psicólogo a un click

 

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